“Sé que hago bien mi trabajo, pero nunca siento que sea suficiente.”
Ana trabaja desde hace años en un sector en el que ha ido asumiendo cada vez más responsabilidad. Sus compañeros recurren a ella cuando aparece un problema, sus evaluaciones son positivas y ha recibido reconocimiento profesional.
Sin embargo, cada vez que recibe una nueva tarea importante piensa que esta vez los demás descubrirán que no es tan competente como parecía.
Cuando algo sale bien lo atribuye a la suerte, a haber trabajado demasiado o a que la dificultad no era tan grande.
Cuando comete un error, en cambio, ese acontecimiento adquiere un significado enorme. No piensa únicamente “me he equivocado”, sino “esto demuestra que no estoy preparada”.
Fuera del trabajo Ana mantiene amistades estables, se relaciona con facilidad y se siente valorada dentro de su familia.
Su percepción negativa no aparece con la misma intensidad en todas las dimensiones.
Un perfil multidimensional puede ayudarle a pasar de la afirmación general “soy una persona insegura” a una pregunta mucho más concreta: “¿por qué mi sensación de competencia cambia tanto cuando siento que mi rendimiento profesional está siendo evaluado?”.